1.2
Identifica las ideas clave y sus relaciones en un texto, de acuerdo con la
intención comunicativa del emisor y el contexto en que se producen.
A
Realización de estrategias previas a la lectura de textos.
Para
realizar una buena lectura de comprensión se puede recurrir a diversas
estrategias para conocer la intención o propósito que el escritor tenga
respecto al texto. Y que al lector le pueda servir para entender mejor los
escritos. Éstas son algunas de ellas:
·
Definir
el propósito de lectura: primero se debe estar seguro de cuál es
la intención que el lector tiene respecto a la lectura. Por ejemplos si quiere
entretenerse, informarse, seguir una instrucción, etc. Pues de esta parte
dependerá que la asimilación sea adecuada y exitosa.
·
Plantear
interrogantes para la identificación de conocimientos previos sobre el texto: aquí
por ejemplo, se pueden hacer preguntas acerca de lo que se sabe del tema. Esto
para identificar los conocimientos previos y después unirlos con la lectura que
se realice.
·
Predecir
o anticipar el contenido: esta parte se puede realizar de diversas
formas. Por ejemplo a través de la portada de los libros, los títulos, los
autores, etc. Todos estos datos nos ayudan a darnos una idea acerca del
contenido de los textos que vamos a leer. También conocer el tipo de texto nos
puede ayudar en esta tarea.
Tipos de textos
El
texto que viene del latín textus significa
trama o tejido. Entre las diferentes definiciones que la Rae da sobre él,
tenemos dos que son muy adecuadas: “Enunciado o conjunto coherente de
enunciados orales o escritos.” Y “Todo lo que se dice en el cuerpo de la obra
manuscrita o impresa, a diferencia de lo que en ella va por separado; como las
portadas, las notas, los índices, etc.”
Por
tanto hay diferentes tipos de textos. Éstos son algunos de los más importantes:
Textos informativos: sólo
quieren transmitir, comunicar y explicar una información. Entre ellos están los
periódicos, las revistas, folletos, noticias, tarjetas, avisos, etc.
Textos científicos: éstos
se usan para dar a conocer lo que sucede en la comunidad científica en materia
de avances o descubrimientos. Dependiendo
del público al que van dirigidos, se dividen en dos:
1.
Textos
de divulgación científica: son textos científicos redactados para
un público amplio, de manera sencilla y amena. Se pueden encontrar en revistas
de divulgación científica como Muy
interesante, Quo, National Geographic, etc.
2.
Textos
científicos especializados: son textos escritos para un
público que está especializado en alguna rama de las ciencias exactas, como los
matemáticos, médicos, psicólogos, físicos, etc. Por ejemplo se pueden hallar en
revistas de medicina, psiquiatría, etc.
Textos literarios: este
tipo de escritos tiene como finalidad que el lector disfrute y obtenga placer
estético (arte y belleza) de su lectura. Aquí es muy importante la función
poética. Se clasifican en tres:
1.
Narrativos:
son
los textos escritos en prosa, es decir de margen a margen, sin contar las
sílabas de las palabras que los forman. Como ejemplos encontramos: novelas,
cuentos, fábulas (sin versificar), ensayos literarios, etc.
2.
Líricos: son
aquellos que están escritos en verso y utilizan figuras retóricas para
embellecer el lenguaje. Aquí encontramos los poemas, las canciones, las
adivinanzas, los trabalenguas, las fábulas en verso, etc.
3.
Dramáticos:
aquí encontramos las obras de teatro, que a su vez se dividen en tres: las
tragedias, las comedias y los dramas.
Textos argumentativos: son
aquellos que presentan opiniones a favor o en contra de un determinado tema o tesis, la cual se
defenderá a través del texto. Como ejemplos tenemos los artículos de opinión,
los ensayos (que también entran en lo literario por razones estéticas), etc.
Textos persuasivos: son
los textos que tratan de convencer al lector acerca de la conveniencia de un
determinado producto o servicio. Por esta razón se encuentran sobre todo en los
anuncios publicitarios, aunque también los podemos hallar en folletos
religiosos y de propaganda política.
Textos expositivos: son
aquellos en los cuales se presentan de manera objetiva y neutral determinados
temas. Sólo quieren mostrar, no convencer. Aquí puede haber recetas de cocina,
instructivos simples, etc. Por el público al que van dirigidos y su lenguaje se
dividen en dos:
1.
Textos
expositivos divulgativos: están dirigidos a un público amplio
con información poco específica, y con un lenguaje formal. Son de fácil
comprensión. Aquí encontramos por ejemplo a los apuntes, libros e texto,
enciclopedias, diccionarios, exámenes, etc.
2.
Textos
expositivos especializados: están dirigidos a un público
específico de un área de conocimiento determinada. Por tanto usan un lenguaje
especializado y técnico. Podemos hallarlos en informes, libros de leyes, las
constituciones, tesis doctorales, etc.
Textos descriptivos: éstos
describen de manera objetiva o subjetiva a una persona, animal, lugar o un
ambiente de forma estática o en movimiento. Tomando en cuenta sus
características, elementos o cualidades. Los podemos encontrar dentro de otros
textos como los narrativos También en las tarjetas de museos o zoológicos.






